GRUPO OTIMISMO DE APOIO A PORTADORES DE HEPATITE C
ONG - Registro n°.: 176.655 - RCPJ-RJ - CNPJ: 06.294.240/0001-22 - Rio de Janeiro - RJ
Tel.: (21) 9973.6832 - Fax. (21) 2549.8809
e-mail: hepato@hepato.com Internet: www.hepato.com
09/05/2005
Uma nova forma de hepatite C
Em janeiro do ano passado, uma equipe de pesquisadores espanhóis, dirigidos pelo hepatologo Vicente Carreño, publicava o descobrimento de uma nova forma de hepatite C que não era possível de ser detectada nos bancos de sangue. Na oportunidade foi relatado que até 70% dos indivíduos que apresentavam um resultado negativo no ANTI-HCV poderiam ter uma hepatite C oculta, pois ao se realizar ou PCR/RNA nas células periféricas mononucleares se obtinha um resultado positivo, demonstrando a existência de uma infecção oculta.
Esta classe de hepatite podia estar afetando a milhares de pessoas, sem que soubessem, e inclusive estar infectando os bancos de sangue caso o vírus tivesse a capacidade de multiplicar-se nas células do sangue, uma suspeita, pois ainda não foi comprovada sua capacidade de reprodução.
Para resolver estas duas questões, entre outras, a equipe do Dr. Carreño pesquisou o assunto. Os resultados desta segunda investigação foram publicados na revista Gut. Confirma que o vírus tem capacidade de se multiplicar e, portanto, de se transmitir. Entretanto, tem escassas possibilidades de infectar as reservas dos bancos de sangue, segundo o Dr. Carreño.
Nestas reservas, o sangue se submete a um processo de desleucotização (processo que utiliza filtros específicos) o que invalida a capacidade de vírus da hepatite C de se reproduzir. Só em casos onde se utilize sangue de células periféricas, adverte o Dr. Carreño, haveria perigo, mas estas transfusões se realizam de maneira ocasional.
O Dr. Vicente Carreño recomenda determinar os níveis do transaminases e os valores do GGT em todos os doadores de sangue para poder diagnosticar possíveis infecções por este vírus oculto da hepatite C. Ao mesmo tempo, considera que outro grupo de risco pode ser o dos doentes em diálise. Nestes, a freqüência da infecção com o vírus C clássico se situa em torno de 12% (na Espanha), mas se desconhece a prevalência do vírus oculto.
Os danos que ocasiona este vírus são um pouco menores que os da hepatite C tradicional, já que provoca uma menor percentagem de cirrose de fígado, 4% na forma oculta frente a 8% do vírus normal. Este fato pode ser, por que o sistema imunológico dos pacientes afetados pela forma oculta é melhor que nos que foram infectados pela hepatite C comum, embora a enfermidade se converte em crônica de igual maneira.
GRUPO OPTIMISMO DE AYUDA A PORTADORES DE HEPATITIS C
ONG - Registro n°. 176.655 - RCPJ-RJ - Rio de Janeiro - Brasil
Tel. 55.21 - 9973.6832 - Fax. 55.21 - 2549.8809
e-mail: hepato@hepato.com Internet: www.hepato.com
09/05/2005
Una nueva forma de hepatitis C
En enero del pasado año, un equipo de investigadores españoles, dirigidos por el hepatólogo Vicente Carreño, publicaba el descubrimiento de una nueva forma de hepatitis C que eludía los análisis en los bancos de sangre. En la oportunidad fue relatado que hasta 70% de los individuos que presentaban un resultado negativo en el ANTI-HCV podrían tener una hepatitis C oculta, pues al se realizar el PCR/RNA en las células periféricas mononucleares se obtenía un resultado positivo, demostrando la existencia de una infección oculta.
Esta clase de hepatitis podía estar afectando a miles de personas, sin que lo supieran, e incluso estar contaminando los bancos de sangre caso el virus tenga la capacidad de multiplicarse en las células de la sangre, por el momento una sospecha, pues todavía no fue comprobada su capacidad de reproducción.
Para resolver estas dos cuestiones, entre otras, se dedicó desde entonces el equipo de Carreño. Los resultados de esta segunda investigación han sido publicados en la revista Gut (Gut 2005;54:682-685) en un estudio realizado en 18 pacientes. Confirma que el virus tiene capacidad de multiplicarse y, por lo tanto, de transmitirse. Sin embargo, tiene escasas posibilidades de contaminar las reservas de los bancos de sangre, según Carreño.
En estas reservas, la sangre se somete a un proceso de desleucotización (proceso realizado por filtros específicos), lo que invalida la capacidad de virus de la hepatitis C de reproducirse. Sólo en casos donde se utilice sangre de células periféricas, advierte Carreño, habría peligro, pero estas transfusiones se realizan de manera ocasional.
Vicente Carreño recomienda determinar los niveles de transaminasas y los valores gamma-glutamil transpeptidasa en todos los donantes de sangre para poder diagnosticarles posibles infecciones por este virus oculto de la hepatitis C. Al mismo tiempo, considera que otro grupo de riesgo puede ser el de los enfermos en diálisis. En estos, la frecuencia de la infección con el virus C clásico se sitúa en torno al 12% (en España), pero se desconoce la prevalencia del virus oculto.
Los daños que ocasiona este virus son un poco menores que los de la hepatitis C tradicional, ya que provoca un menor porcentaje de cirrosis de hígado, un 4% en la forma oculta frente a un 8% del virus normal. Este hecho puede deberse a que el sistema inmunológico de los pacientes afectados por la forma oculta es mejor que en los que han sido infectados por la hepatitis C común, aunque la enfermedad se convierte en crónica de igual manera.