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GRUPO OTIMISMO DE APOIO AO PORTADOR DE HEPATITE
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30/06/2006


O uso da palavra "CURA" no tratamento da hepatite C


Hoje já é pacificamente aceito por todos, sejam estes os pesquisadores, médicos ou pacientes que o tratamento da hepatite C tem cura. Isto no fundo me reconforta, pois lembro de muitas criticas que recebi no ano de 2003 quando escrevi o livro "A Cura da Hepatite C". Naquela época muitos profissionais achavam prematuro se empregar a palavra cura, alguns porque quando se trata de um vírus a palavra cura não poderia ser corretamente empregada sendo que o mais adequado seria falar em controle ou resposta sustentada e, outros, porque achavam que por se tratar de uma doença recentemente descoberta, com pouca experiência no tratamento, a hepatite C por enquanto deveria ser tratada com mais cautela, com menos esperança em relação à cura.

Durante um ou dois anos tive que defender arduamente o uso da palavra cura. Explicava que deveríamos separar e diferenciar o critério cientifico da infectologia, muito dogmático em relação ao comportamento de um vírus ativo e de um anticorpo do vírus e realizar um olhar mias completo sobre o paciente, olhando ele não como uma "caixinha" contendo vírus e sim como um ser humano completo e complexo. Muito falei na época sobre a visão do paciente, sobre o "objeto" que se encontrava do outro lado da mesa e principalmente sobre o efeito placebo que o estado emocional e da fé do paciente pode ter sobre o efeito dos medicamentos.

Loucura! Deseja ansioso de procurar a cura! Não, simplesmente um olhar diferente do aquele enxergado pelos médicos, pelos pesquisadores, um olhar ingênuo de paciente impaciente com tempo de ouvir relatos, com tempo de acompanhar o que estava acontecendo fora dos consultórios e hospitais e, principalmente, de procurar respostas em áreas diferentes a infectologia.

Queria na época tentar demonstrar aos médicos que informar ao paciente sobre a não existência da cura com a realização do tratamento era prejudicial para a realização da terapia, que este tipo de abordagem causava efeitos negativos no paciente, o deixava depressivo, tirava dele toda e qualquer esperança de superar o problema. Até cheguei a questionar para que indicar o tratamento se com ele não se consegue a cura? Para que submeter o paciente a um sofrimento desnecessário? Estaria então o médico recomendando uma terapia ineficaz, enganando o paciente?

Alguns fatos me chamaram a atenção no sentido de procurar um sentido mais amplo para a utilização da palavra cura em relação a um vírus. Um deles e o conceito da palavra cura utilizada na oncologia onde os profissionais desta área da medicina consideram que um câncer esta curado quando o paciente, depois de cinco anos do final do tratamento não apresenta mais sinais da doença.

Um outro conceito é a diferença entre um vírus ativo e a simples presencia de um inofensivo anticorpo. Será que a diminuta probabilidade de um anticorpo tem de se tornar um vírus novamente ativo não nos permite falar em cura? Será que todos os pediatras mentem quando uma criança cura do inofensivo "sapinho", por que os anticorpos do "sapinho" irão permanecer pelo resto da vida, assim como o de um "dengue" o de qualquer gripe das varias que pegamos todo inverno ou o da conhecida hepatite A.

Mais tal quais estes vírus, que simplesmente ficam na forma de anticorpos e nos acompanham até nossa morte por velhice, será que não acontece o mesmo com os anticorpos da hepatite C? Sem ser médico nem pesquisador posso afirmar categoricamente que muito provavelmente será assim que vai acontecer.

Hoje temos o acompanhamento de centena de milhares de pacientes tratados com interferon e ribavirina que conseguiram a cura na ultima década. Seguidos por até 10 anos é observado que o vírus não se fez presente no organismo e que o fígado deixou de ser atacado e vai se recuperando lentamente.

Então, fica uma pergunta, ou até um desafio para os céticos e para os que ainda de forma negativa continuam negando a cura: Se isto não é a cura, poderiam dar uma explicação diferente do conceito cura?

Assim, o que interessa a todo individuo e a "cura clinica" de uma doença, saber que o invasor foi colocado para escanteio, que o invasor não ataca mais seu organismo, que não mais transmite a doença, que pode esquecer do seu inimigo.

Assim, o uso da palavra "cura" na hepatite C vai dia a dia sendo empregado de forma sistemática substituindo o já ultrapassado conceito de "resposta sustentada".

Ficam aqui registrados meus parabéns a todos os pesquisadores que conseguiram em tão curto espaço de tempo conseguir a cura da hepatite C.

Carlos Varaldo
Grupo Otimismo






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30/06/2006


El uso de la palabra "CURA" en el tratamiento de la Hepatitis C


Hoy ya es pacíficamente acepto por todos, sean éstos investigadores, médicos o pacientes que el tratamiento de la Hepatitis C tiene cura. Esto en el fondo me reconforta, pues recuerdo de muchas criticas que recibí en el año de 2003 cuando escribí el libro "La Cura de la Hepatitis C". Por aquel entonces muchos profesionales hallaban prematuro el empleo la palabra cura, algunos porque cuando se trata de un virus la palabra cura no podría ser correctamente usada siendo que lo más adecuado sería hablar en control o respuesta sostenida y, otros porque pensaban que por se tratar de una enfermedad recientemente descubierta, con poca experiencia en el tratamiento, la Hepatitis C por entonces debería ser tratada con más cautela, con menos esperanza con relación a la cura.

Durante uno o dos años tuve que defender con tenacidad el uso de la palabra cura. Explicaba que deberíamos separar y diferenciar el criterio científico de la infectología, muy dogmático con relación al comportamiento de un virus activo y el de un anticuerpo del virus y realizar un ojear más completo sobre el paciente, mirándolo no como una "cajita" conteniendo virus y sí como un ser humano completo y complejo. Mucho hablé en la época sobre la visión del paciente, sobre el "objeto" que se encontraba del otro lado de la mesa y principalmente sobre el efecto placebo que el estado emocional y de la fe del paciente puede tener sobre el efecto de los medicamentos.

¡Locura! ¡Deseo ansioso de procurar la cura! No, simplemente un mirar diferente del aquello observado por los médicos, por los investigadores, un mirar ingenuo de un paciente impaciente con tiempo de oír relatos, con tiempo de acompañar lo que estaba aconteciendo fuera de los consultorios y hospitales y, principalmente, de procurar respuestas en áreas diferentes de la infectología.

Quería en aquella época intentar demostrar a los médicos que informar al paciente sobre la no existencia de la cura con la realización del tratamiento era prejudicial para la realización de la terapia, que este tipo de abordaje causaba efectos negativos en el paciente, lo dejaba depresivo, tiraba de él toda y cualquier esperanza de superar el problema. ¿Aun llegué a cuestionar para que indicar el tratamiento si con él no se consigue la cura? ¿Para que someter el paciente a un sufrimiento innecesario? ¿Estaría entonces el médico recomendando una terapia ineficaz, engañando el paciente?

Algunos hechos me llamaron la atención en el sentido de procurar un sentido más amplio para la utilización de la palabra cura con relación a un virus. Uno de ellos es el concepto de la palabra cura utilizada en la oncología donde los profesionales de esta área de la medicina consideran que un cáncer esta curado cuando el paciente, después de cinco años del final del tratamiento no presenta más señales de la enfermedad.

Otro concepto es la diferencia entre un virus activo y la simple presencia de un inofensivo anticuerpo. ¿Será qué la diminuta probabilidad de un anticuerpo tiene de volver a ser un virus nuevamente activo no nos permite hablar en cura? Será que todos los pediatras mienten cuando un niño cura del inofensivo hongo Candidiasis oral (Lengua blanca de Muguet), por qué los anticuerpos del "Muguet" irán a permanecer por el resto de la vida, así como el de un "dengue" o de cualquier gripe de las varias que pegamos todo invierno o el de la conocida Hepatitis A.

Más al igual que todos estos virus, qué simplemente se quedan en la forma de anticuerpos y nos acompañan hasta nuestra muerte por vejez, ¿Será qué no acontece lo mismo con los anticuerpos de la Hepatitis C? No siendo médico ni investigador puedo afirmar categóricamente que muy probablemente será así vaya a acontecer.

Hoy tenemos el acompañamiento de centena de millares de pacientes tratados con interferón y ribavirina que lograron la cura en la última década. Seguidos por hasta 10 años es observado que el virus no se hizo presente en el organismo y que el hígado dejó de ser atacado y se encuentra recuperando lentamente.

Entonces, vamos realizar una pregunta, o hasta un desafío para los escépticos y para los que todavía de forma negativa continúan negando la cura: ¿Si esto no es la cura, podrían dar una explicación diferente del concepto cura?

Así, lo que interesa a todo individuo es la "cura clínica" de una enfermedad, saber que el invasor fue colocado para fuera, que él invasor no ataca más su organismo, que no más transmite la enfermedad, que puede se olvidar de su enemigo.

Así, el uso de la palabra "cura" en la Hepatitis C va día a día siendo empleado de forma sistemática sustituyendo el ya ultrapasado concepto de "respuesta sostenida".

Quedan aquí registradas mis felicitaciones a todos los investigadores que consiguieron en tan corto espacio de tiempo lograr la cura de la Hepatitis C.

Carlos Varaldo
Grupo Optimismo







Last updated 30.6.2006