¿Cual la mejor alimentación en las Hepatitis?
Una buena nutrición proveniente de una dieta balanceada puede ayudar a regenerar las células dañadas del hígado. La gran mayoría de los infectados con Hepatitis puede desarrollar cirrosis en un período que va de los 10 a los 30 años después de la infección. Todavía no está definido que factores aceleran o retardan la velocidad en el desarrollo del daño hepático, sin embargo seguramente la alimentación es un factor fundamental y la dieta adecuada es un proceso importante para el control del avance de la enfermedad.
La dieta debe ser individual para cada individuo, tentando siempre mantener su estilo de vida. Consiste básicamente en una alimentación balanceada, libre de alcohol, drogas o cigarros, baja en grasas y con carbohidratos suficientes para proveer las calorías necesarias al organismo. Se debe tener mucha atención con alimentos que aumenten la cantidad de hierro, pues personas con Hepatitis no lo procesan totalmente, acumulándolo en el hígado y perjudicando la acción del Interferón, sea el natural producido, por el organismo, o el del medicamento durante el tratamiento.
Alimentos con alto tenor de hierro, como el paté de hígado, cereales fortificados, porotos negros, espinaca y carnes rojas deben ser ingeridos con moderación. Evite cocinar en ollas de hierro. Controle la ingestión de alimentos grasos para no provocar depósitos de grasa en el hígado. Los depósitos de grasa fuerzan el desempeño y la actividad del hígado, el cual reacciona con la inflamación del órgano. Mantenga el peso ideal para su altura y haga un programa de ejercicios rutinario. La caminata es una excelente opción.
Diabéticos deben seguir su dieta reducida en azúcares, observando que una dieta baja en colesterol puede alterar la glicemia. Es esencial el paciente consultar siempre su médico antes de iniciar cualquier dieta o un programa de ejercicios. Es importante el consumo mínimo de proteínas para mantener el sistema muscular, sin exageraciones, principalmente, en pacientes con cirrosis avanzado, en los cuales el exceso de proteína puede causar desorientación y confusión mental.
Pacientes con acumulaciones de líquidos en la barriga (tradicional barriga de agua) o hinchazón en las piernas, deben controlar la sal en las comidas. Cada gramo de sal ingerida resulta en la acumulación de 200 ml. de líquido en estos pacientes. Sustituya por condimentos o zumo de limón. Evite alimentos industrializados o enlatados.
Dieta de la línea invisible del organismo
No hay una dieta específica, igual para todos, que pueda ser recomendada para el portador de Hepatitis, ya que cada organismo metaboliza los alimentos de forma diferente y que el eventual daño hepático puede haber alterado algunas de las probables 2.000 funciones realizadas por el hígado. Esto no quiere decir que modificar su dieta no tendrá ningún efecto.
Un especialista en nutrición podrá ayudar a componer una dieta indicada para su organismo, sin embargo es su propio cuerpo que va a determinar cuales alimentos son más bien aceptos y metabolizados. Escuche las respuestas, los avisos y los alertas que el cuerpo le envía, y usted conseguirá organizar su dieta personalizada, individual, exclusiva para su organismo; aquello que acostumbro llamar de Dieta de la línea invisible del organismo.
Es muy fácil conseguir elaborar su dieta ideal observando la reacción del cuerpo, sus señales después cada comida. Si usted se sentir soñoliento, con el cuerpo pesado o con cefalalgia, es una señal de alerta para su cuerpo, que está informando que alguno de los alimentos ingeridos en la última comida no es indicado para su metabolismo. Su cuerpo está sintiendo dificultad de digerirlo, sobrecargando su hígado.
Entonces, será necesario identificar, entre todos los alimentos ingeridos en la última comida, cual de ellos no es bueno para nuestro organismo. Para esto, en los próximos días, vendremos a experimentar, un a un, separadamente, cada alimento ingerido, hasta encontrar aquél que desencadeno aquella misma reacción en nuestro organismo.
Bueno, ahora ya estamos sabiendo que este alimento no es bien acepto en nuestro cuerpo y con seguridad nuestro organismo nos va a agradecer si lo eliminamos de la dieta o por lo menos disminuyamos la cantidad o frecuencia con que lo ingerimos.
Así, después algunos meses observando su propio organismo, usted mismo habrá logrado realizar una lista de alimentos inconvenientes para su dieta, lo que significa que su menú pasará a ser el ideal para su organismo. Sin embargo, siga el sabio consejo de escribir en un papel los alimentos que nos causan problemas, sino, con seguridad, irá repetir muchas veces los mismos errores.
Al final de varios meses irá sentir su organismo más leve, libre, con mayor energía y disposición física, pues solo estará ingiriendo alimentos que su cuerpo procesa y acepta con facilidad. Esto va a generar menos radicales libres y consecuentemente menos inflamación en todos los órganos, músculos y telas, propiciando un beneficio fantástico.
La nutrición y el hígado están relacionados de muchos modos. Todo lo que comemos, respiramos y absorbemos, incluso por nuestra piel, debe ser refinado y desintoxicado por el hígado. Así, una nutrición y dieta especiales pueden ayudar a mantener el hígado saludable. Comidas amargas son útiles y estimulan el proceso digestivo, además de ayudar el hígado. Ensaladas que contienen hojas amargas como diente de león, endivias o chicoria, ingeridas entre 10 a 15 minutos antes de las comidas, son costumbres europeos usadas hace mucho tiempo para ayudar el hígado. En Taiwan, una dieta rica en legumbres es recomendada para tener un bajo riesgo de cáncer en personas con Hepatitis.
Zumos vegetales minoran frecuentemente las inflamaciones. Los zumos de zanahorias, pepino, apio y perejil son usados tradicionalmente por la cultura popular en limpieza del hígado.
Carlos Varaldo
Grupo Optimismo