10/03/2008
Fast-Food (Comida rápida) e o dano no fígado
Pesquisa realizada na Suécia pelo Instituto de Diabetes da Universidade de Linköping informa que a transaminase ALT/TGP pode estar elevada em quem faz exame na segunda-feira, mas a causa pode não ser somente a ingestão de bebida alcoolica durante o final de semana, mas também pelo abuso de comida calórica e sedentarismo durante o final de semana.
A elevação das transaminases é um indicativo de que existem danos sendo causados ao fígado. É um exame que não identifica o que causa a inflamação e/ou alteração nas enzimas do fígado, mas alerta o médico para dirigir sua estratégia diagnostica e encontrar a causa do problema. Entre as transaminases a ALT/TGP (em alguns países conhecida como ALAT) e a mais indicada em relação direta com o fígado.
Foram formados dois grupos de pacientes sadios (alunos da universidade de medicina). Cada grupo era formado por 12 homens e 6 mulheres. Um grupo, durante quatro semanas, foi orientado a se alimentar com a chamada comida rápida (Fast-Food) (Hamburgers, batata frita, bacon, etc.) e foi limitada a atividade física a um máximo de 5.000 passos por dia (sedentarismo). A ingestão de bebidas alcoólicas foi limitada a um máximo de 140 gr por semana. Outro grupo similar foi utilizado como controle, o qual continuou mantendo sua alimentação habitual e seu ritmo de vida normal.
Dos 18 do grupo que recebeu alimentação de Fast-Food e vida sedentária somente 1 deles não atingiu um aumento de peso nas quatro semanas entre 5% e 15% (media de 6,3 Kg.). Neste grupo 13 apresentaram elevação da transaminase ALT/TGP já observada logo na primeira semana do estudo e permanecendo até o final das quatro semanas. No grupo controle todos os participantes mantiveram o mesmo nível de transaminase que apresentavam antes do inicio do estudo.
A alimentação calórica do grupo de Fast-Food consistia em dois hambúrgueres por dia, com algum acompanhamento, o que significava um aumento de calorias entre 50 e 100% da dieta habitual. Nos primeiros dias estes voluntários relatavam uma sensação de saciedade junto a uma sensação de estomago "cheio", mas nas semanas seguintes não sentiam mais efeitos, acostumados com a comida gordurosa.
O nível da ALT/TGP no inicio do estudo era de 22 UL passando no final do estudo para 97 UL nos pacientes que receberam a alimentação Fast-Food. O nível de glicose também aumentou nesses pacientes ocasionado pela maior ingestão de carboidratos. Os triglicéridos hepáticos também aumentaram nesse grupo, de 1,1% para 2,8%, porém o aumento não foi relacionado ao aumento da transaminase e sim ao aumento do peso. Os que mais aumentaram de peso apresentavam maior elevação dos triglicéridos hepáticos.
Foi observado também um aumento da resistência a insulina naqueles em que a circunferência da cintura apresentou um aumento significante.
Após seis meses do final do estudo, quando todos já se encontravam com a alimentação habitual e o peso regressado aos níveis anteriores, todos os exames apresentavam novamente valores normais.
Concluem os pesquisadores que a elevação das transaminases pode ser causada pelo súbito incremento da quantidade de alimentação (até num simples final de semana) ao alterar o metabolismo do fígado. Também o sedentarismo demonstrou ser uma causa da elevação das transaminases.
Sugerem ainda que os médicos ao avaliar um paciente não se limitem somente a perguntar sobre o uso de bebidas alcoólicas, mas que também perguntem se recentemente abusaram das comidas calóricas ou se são sedentários.
Pessoalmente acho muito importante os resultados desta pesquisa ao demonstrar que uma alimentação inadequada e o sedentarismo estão diretamente relacionados com a inflamação do fígado e o dano hepático.
Mais uma vez alerto a todos que manter o peso dentro da normalidade, praticar exercícios físicos mais de três vezes por semana e realizar uma alimentação saudável são um componente importante para controlar a progressão da hepatite.
Este artigo foi redigido com comentários e interpretação pessoal de seu autor, tomando como base a seguinte fonte:
Gut 2008; DOI: 10.1136/gut.2007.131797 - Fast-food-based hyper-alimentation can induce rapid and profound elevations of serum alanine aminotransferase in healthy subjects - S. Kechagias and cols.
Carlos Varaldo
Grupo Otimismo
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10/03/2008
Fast-Food (Comida rápida) y el daño en el hígado
Pesquisa realizada en Suecia por el Instituto de Diabetes de la Universidad de Linköping informa que la transaminasa ALT/TGP puede estar elevada en quien realiza el examen el día lunes, pero la causa puede no ser solamente la ingestión de bebida alcohólica durante el final de semana, pero también por el abuso de comida calórica y el sedentarismo durante el final de semana.
La elevación de las transaminasas es un indicativo de que existen daños siendo causados al hígado. Es un examen que no identifica lo que causa la inflamación e/o alteración en las enzimas del hígado, pero alerta al médico para dirigir su estrategia diagnostica y encontrar la causa del problema. Entre las transaminasas la ALT/TGP (en algunos países conocida como ALAT) es la más indicada con relación directa con el hígado.
Fueron formados dos grupos de pacientes sanos (alumnos de la universidad de medicina). Cada grupo era formado por 12 hombres y 6 mujeres. Un grupo, durante cuatro semanas, fue orientado a se alimentar con la llamada comida rápida (Fast-Food) (Hamburgers, patata frita, tocino, etc.) y fue limitada la actividad física a un máximo de 5.000 pasos por día (sedentarismo). La ingestión de bebidas alcohólicas fue limitada a un máximo de 140 gr por semana. Otro grupo similar fue utilizado como control, el cual continuó manteniendo su alimentación habitual y su ritmo de vida normal.
De los 18 del grupo que recibió alimentación de Fast-Food y vida sedentaria solamente 1 de ellos no alcanzó un aumento de peso en las cuatro semanas entre 5% y 15% (medía de 6,3 Kg.). En este grupo 13 presentaron elevación de la transaminasa ALT/TGP ya observada luego en la primera semana del estudio y permaneciendo hasta el final de las cuatro semanas. En el grupo control todos los participantes mantuvieron el mismo nivel de transaminasa que presentaban antes del inicio del estudio.
La alimentación calórica del grupo de Fast-Food consistía en dos hamburguesas por día, con algún acompañamiento, lo que significaba un aumento de calorías entre 50 y 100% de la dieta habitual. En los primeros días estos voluntarios relataban una sensación de saciedad junto a una sensación de estomago "lleno", pero en las semanas siguientes no sentían más efectos, acostumbrados con la comida grasa.
El nivel de la ALT/TGP al inicio del estudio era de 22 UL pasando al final del estudio para 97 UL en los pacientes que recibieron la alimentación Fast-Food. El nivel de glucosa también aumentó en esos pacientes ocasionado por la mayor ingestión de carbohidratos. Los triglicéridos hepáticos también aumentaron en ese grupo, del 1,1% para 2,8%, sin embargo el aumento no fue relacionado al aumento de la transaminasa y sí al aumento del peso. Los que más aumentaron de peso presentaban mayor elevación de los triglicéridos hepáticos.
Fue observado también un aumento de la resistencia a la insulina en aquéllos en que la circunferencia de la cintura presentó un aumento significante.
Después de seis meses del final del estudio, cuando todos ya se encontraban con la alimentación habitual y el peso regresado a los niveles anteriores, todos los exámenes presentaban nuevamente valores normales.
Concluyen los investigadores que la elevación de las transaminasas puede ser causada por el súbito incremento de la cantidad de alimentación (hasta en un simple final de semana) al alterar el metabolismo del hígado. También el sedentarismo demostró ser una causa de la elevación de las transaminasas.
Sugieren que los médicos al evaluar un paciente no se limiten solamente a preguntar sobre el uso de bebidas alcohólicas, pero que también pregunten si recientemente abusaron de las comidas calóricas o si son sedentarios.
Personalmente creo muy importante los resultados de esta investigación al demostrar que una alimentación inadecuada y el sedentarismo están directamente relacionados con la inflamación del hígado y el daño hepático.
Una vez más alerto a todos que mantener el peso dentro de la normalidad, practicar ejercicios físicos más de tres veces por semana y realizar una alimentación saludable es un componente importante para controlar la progresión de la hepatitis.
Este artículo fue redactado con comentarios e interpretación personal de su autor, tomando como base la siguiente fuente:
Gut 2008; DOI: 10.1136/gut.2007.131797 - Fast-food-based hyper-alimentation can induce rapid and profound elevations of serum alanine aminotransferase in healthy subjects - S. Kechagias and cols.
Carlos Varaldo
Grupo Optimismo