28/01/2008
Avanços no tratamento da hepatite B - Dilemas e opções
O tratamento da hepatite B procura reduzir e/ou evitar a evolução para a cirrose, o câncer no fígado ou a necessidade de um transplante de fígado.
Nos últimos três anos o tratamento da hepatite B ganhou um arsenal de medicamentos facilitando aos médicos realizar a escolha do melhor tratamento. Até 2005 somente se encontravam disponíveis o interferon alfa (convencional) e a lamivudine, mas nos últimos anos se encontram novas opções com o aparecimento do interferon peguilado, do adefovir, do entecavir, do tecnofovir e da telbivudina.
Os interferons apresentam a vantagem de serem utilizados por períodos determinados de tempo de tratamento, mas apresentam efeitos colaterais indesejáveis. Já todos os outros são medicamentos de uso oral e com poucos efeitos colaterais, mas apresentam o problema de não existir um tempo fixo de tratamento e, ainda, podem criar resistência ao vírus.
Mas a maior escolha de medicamentos disponíveis ocasiona questionamentos sobre qual deles utilizar como primeira opção, por quanto tempo usar determinado medicamento, quando será seguro interromper o tratamento e, quando mudar a terapia.
O acompanhamento da ação dos medicamentos e realizado pelo médico com o acompanhamento da carga viral (HBV-DNA) e de exames de sangue que determinam os antígenos HbeAg e HbsAg, os níveis das transaminases e por médio de biopsias para medir o grau de dano histológico. Porém e difícil para o médico decidir parar a terapia baseado somente em um dos resultados, não podendo confiar que exista uma real remissão da hepatite B a longo prazo.
No tratamento com os medicamentos de uso oral a perda de HBsAg é o desejável porque correlata fortemente com remissão, mas ele acontece em somente 1% a 3% dos pacientes tratados com os medicamentos de uso oral. A perda do HbeAg também pode ser um ponto para determinar o final do tratamento, mas somente entre 12% e 33% alcançam isso com os medicamentos orais. A realização de biopsias poderia comprovar a efetividade dos tratamentos, mas e impraticável se realizar biopsias repetitivas para poder se observar a resposta ao tratamento.
Não existem estudos que tenham acompanhado um grande número de pacientes com todos os medicamentos por períodos longos, de três ou quatro anos, com os quais poderia se conhecer as taxas de resistência que podem acontecer com cada um deles, auxiliando o monitoramento do tratamento individual. Também não existem estudos que indiquem o que poderá acontecer após o termino do tratamento, como dados que indiquem percentuais de recaída (exarcebações), descompensações hepáticas e mortes acontecidas.
Atualmente o melhor controle para verificar a resistência e mediante a determinação da carga viral (HBV-DNA). De posse do resultado o médico avalia o histórico dos pré-tratamentos do paciente, o dano hepático existente e a presencia de comorbidades para determinar qual outro medicamento utilizar. Cuidados especiais devem ser tomados neste momento pelo médico, pois os medicamentos já utilizados podem criar vírus mutantes que enfrentam maior resistência a outros medicamentos. Em alguns casos em vez de substituir o medicamento será recomendada à associação de outro medicamento.
As opções são variadas e as situações com muitas especificidades o que torna o tratamento da hepatite B um assunto para médicos altamente capacitados. Tratar hepatite B não e simplesmente receitar um medicamento e o jogar na boca do paciente. A resposta terapêutica ainda e pequena, assim e necessário evitar resistências aos medicamentos para prevenir a progressão da doença.
Lamentavelmente no Brasil o tratamento disponível no sistema de saúde (SUS) e ainda da época jurássica. Autorizado em 2002 está baseado em conceitos do século passado quando somente existiam duas opções, o interferon convencional e a lamivudina, medicamentos ultrapassados que praticamente não são mais utilizados no resto do mundo. O paciente para conseguir o tratamento com interferon peguilado, adefovir, entecavir, tecnofovir ou telbivudina pelo SUS deverá recorrer à justiça. No caso de possuir plano de saúde e a indicação for o interferon peguilado os planos são obrigados a fornecer o tratamento.
Modelos judiciais para conseguir o tratamento pelo SUS ou pelos planos de saúde são disponibilizados gratuitamente na seção AÇÕES JUDICIAIS desta página.
Carlos Varaldo
Grupo Otimismo
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GRUPO OPTIMISMO DE AYUDA AL PORTADOR DE HEPATITIS
ONG - Registro n°.: 176.655 - RCPJ-RJ - CNPJ: 06.294.240/0001-22 Rio de Janeiro - Brasil
Tel. (55.21) - 9973.6832
e-mail: hepato@hepato.com Internet: www.hepato.com |
28/01/2008
Avances en el tratamiento de la hepatitis B - Dilemas y opciones
El tratamiento de la hepatitis B busca reducir e/o evitar la evolución para el cirrosis, el cáncer en el hígado o la necesidad de un trasplante de hígado.
En los últimos tres años el tratamiento de la hepatitis B ganó un arsenal de medicamentos facilitando a los médicos realizar la selección del mejor tratamiento. Hasta 2005 solamente se encontraban disponibles el interferón alfa (convencional) y la lamivudina, pero en los últimos años se encuentran nuevas opciones con el aparecimiento del interferón pegilado, del adefovir, del entecavir, del tecnofovir y de la telbivudina.
Los interferones presentan la ventaja de ser utilizados por períodos determinados de tiempo de tratamiento, pero presentan efectos secundarios indeseables. Ya todos los otros son medicamentos de uso oral y con pocos efectos secundarios, pero presentan el problema de no existir un tiempo fijo de tratamiento y, aún, pueden crear resistencia al virus.
Pero la mayor selección de medicamentos disponibles ocasiona cuestionamientos sobre cual de ellos utilizar como primera opción, por cuanto tiempo usar determinado medicamento, cuando será seguro interrumpir el tratamiento y, cuando mudar la terapia.
El acompañamiento de la acción de los medicamentos es realizado por el médico con el acompañamiento de la carga viral (HBV-ADN) y de pruebas de sangre que determinan los antígenos HbeAg y HbsAg, los niveles de las transaminasas y por medio de biopsias para medir el grado de daño histológico. Sin embargo es difícil para el médico decidir parar la terapia fundado solamente en uno de los resultados, no pudiendo confiar que exista una real remisión de la hepatitis B a largo plazo.
En el tratamiento con los medicamentos de uso oral la pérdida de HbsAg es lo deseable porque es relacionada fuertemente con remisión, pero acontece en solamente 1% a 3% de los pacientes tratados con los medicamentos de uso oral. La pérdida del HbeAg también puede ser un punto para determinar el final del tratamiento, pero solamente entre 12% y 33% alcanzan eso con los medicamentos orales. La realización de biopsias podría comprobar la efectividad de los tratamientos, pero es impracticable se realizar biopsias repetitivas para poder se observar la respuesta al tratamiento.
No existen estudios que hayan acompañado un gran número de pacientes con todos los medicamentos por períodos largos, de tres o cuatro años, con los cuales podría se conocer las tasas de resistencia que pueden acontecer con cada de ellos, auxiliando el monitoramiento del tratamiento individual. También no existen estudios que indiquen qué puede acontecer después del término del tratamiento, como datos que indiquen porcentuales de recaída (exarcebaciones), descompensaciones hepáticas y muertes acontecidas.
Actualmente el mejor control para verificar la resistencia es mediante la determinación de la carga viral (HBV-ADN). De pose del resultado el médico evalúa el histórico de los pre-tratamientos del paciente, el daño hepático existente y la presencia de comorbidades para determinar cual otro medicamento utilizar. Cuidados especiales deben ser tomados en este momento por el médico, pues los medicamentos ya utilizados pueden crear virus mutantes que enfrentan mayor resistencia a otros medicamentos. En algunos casos en vez de sustituir el medicamento será recomendado la asociación de otro medicamento.
Las opciones son variadas y las situaciones con muchas especificidades lo que torna el tratamiento de la hepatitis B un asunto para médicos altamente capacitados. Tratar hepatitis B no es simplemente recetar un medicamento y echarlo en la boca del paciente. La respuesta terapéutica aún es pequeña, así es necesario evitar resistencias a los medicamentos para prevenir la progresión de la enfermedad.
Lamentablemente en Brasil y en otros países el tratamiento disponible en el sistema público de salud (SUS) es aún de la época jurásica. Autorizado en 2002 está basado en conceptos del siglo pasado cuando solamente existían dos opciones, el interferón convencional y la lamivudina, medicamentos ultrapasados que prácticamente no son más utilizados en el resto del mundo. El paciente para conseguir el tratamiento con interferón pegilado, adefovir, entecavir, tecnofovir o telbivudina por el SUS deberá recurrir a la justicia. En el caso de poseer plan de salud privada y la indicación sea el interferón pegilado los planes son obligados a suministrar el tratamiento.
Modelos judiciales para conseguir el tratamiento por el SUS o por los planes de salud en Brasil son encontrados gratuitamente en la sección ACCIONES JUDICIALES de nuestra página en idioma portugués en el internet.
Carlos Varaldo
Grupo Optimismo