21/11/2006
Conhecendo a Hepatite autoimune
Neste artigo tentarei realizar um resumo, uma espécie de meta analise daquilo que é conhecido sobre a hepatite autoimune, seu diagnostico, tratamentos e progressão, escrito de forma simples para entendimento pelos pacientes e seus familiares.
A hepatite autoimune é de difícil diagnóstico sendo realizado mediante a combinação de características particulares da doença e sobre a exclusão de outras causas de enfermidades hepáticas. O diagnostico precoce da hepatite autoimune garante uma excelente resposta aos tratamentos disponíveis, quando então a inmunossupresão pode melhorar a qualidade de vida e a sobrevida, evitando ou adiando a necessidade de um transplante de fígado.
A biópsia hepática é de fundamental importância para confirmar o diagnóstico e a gravidade da doença.
A hepatite autoimune pode ser totalmente assintomática, onde o diagnóstico acontece de modo casual, até poder apresentar-se com um quadro agudo grave semelhante às formas fulminantes ou sub-fulminantes de hepatite virais. Em outras ocasiões a doença se manifesta já com as complicações de uma cirrose.
A hepatite autoimune acontece em praticamente a metade dos casos associada com outras doenças extra-hepáticas de tipo autoimune as quais podem contribuir para o diagnóstico ou, inclusive, ser o primeiro indício para identificar a doença.
Entre as doenças mais freqüentemente associadas com a hepatite autoimune se encontram o hipertiroidismo (enfermidade de Graves); a tireoidite autoimune; a doença celíaca; o síndrome do Sjogren; a diabetes melitus; a anemia hemolítica; o vitiligo; a fibroses pulmonar; o líquen plano; a colite ulcerosa, entre outras.
Quando os exames de sangue não detectam nenhum anticorpo mas existem todas as características da hepatite autoimune o diagnostico e dado como de hepatite criptogenica. Nestes casos ao se administrar um imunossupressor e,, apresentando resposta terapêutica, então se confirma se tratar de uma hepatite autoimune.
O tratamento da hepatite autoimune objetiva aliviar os sintomas, melhorar os resultados das dos exames de sangue, diminuir a inflamação, melhorar ou paralisar a fibroses e diminuir a mortalidade.
O tratamento comumente utilizado é realizado com corticóides, já seja sozinho ou combinado com azatioprina. A prednisolona ou a prednisona são igualmente efetivas. A azatioprina como monoterapia não resulta benéfica, não obstante combinada com os corticóides permite diminuir os efeitos adversos. Com a inmunossupresão a probabilidade de sobrevida aos 20 anos é de 80% e não difere da população em geral. Curiosamente os pacientes que melhor respondem ao tratamento são os que apresentam uma grande atividade inflamatória e transaminases elevadas, acima de 10 vezes o valor normal.
As transaminases e a gamma globulina conseguem ser reduzidos entre os 30 e 120 dias de início do tratamento. A remissão é de aproximadamente 65% aos 18 meses chegando aos 80% aos 3 anos. Aproximadamente 10% dos tratados não responde sendo que nestes casos se recomenda o uso da ciclosporina, o tacrolimus e o micofenolato.
É considerada a remissão da hepatite autoimune quando se observa a ausência de sintomas, as transaminases e a gamma globulina se encontram em níveis normais e a biópsia mostra um fígado normal ou em caso de danos mas graves uma cirrose inativa. Para confirmar a remissão da doença é necessária a realização de uma biópsia. A recivida da enfermidade pode chegar a 20% dos casos quando o fígado se encontra em condições normais chegando aos 50% se existir uma hepatite portal e, praticamente a recivida acontece em todos os casos se a enfermidade progrediu à cirrose durante o tratamento.
Nos casos mais graves é recomendado o transplante de fígado. Depois do transplante os doentes apresentam uma excelente sobrevida, não obstante a doença pode recidivar apesar da inmunossupresão.
Carlos Varaldo
Grupo Otimismo
GRUPO OPTIMISMO DE AYUDA AL PORTADOR DE HEPATITIS
ONG - Registro n°. 176.655 - RCPJ-RJ - Rio de Janeiro - Brasil
Tel. 55.21 - 9973.6832
e-mail: hepato@hepato.com Internet: www.hepato.com
21/11/2006
Conociendo la Hepatitis autoinmune
En este artículo intentaré realizar un resumen, una especie de meta analice de aquello que es conocido sobre a Hepatitis autoinmune, su diagnostico, tratamientos y progresión, escrito de forma simple para entendimiento por los pacientes y sus familiares.
La hepatitis autoinmune es de difícil diagnóstico y se basa sobre la combinación de características particulares de la enfermedad y sobre la exclusión de otras causas de enfermedades hepáticas.
El diagnostico precoz de la hepatitis autoinmune garante una excelente respuesta a los tratamientos disponibles, cuando entonces la inmunosupresión puede mejorar la calidad de vida y la supervivencia, evitando o postergando la necesidad de un trasplante de hígado.
La biopsia hepática es de fundamental importancia para confirmar el diagnóstico y la gravedad de la enfermedad.
La hepatitis autoinmune puede ser totalmente asintomática, donde el diagnóstico acontece de modo casual, hasta poder se presentar con un cuadro agudo grave semejante a las formas fulminantes o subfulminantes de hepatitis virales. En otras ocasiones la enfermedad se manifiesta ya con las complicaciones de una cirrosis.
La hepatitis autoinmune suele acontecer en casi la mitad de los casos asociada con otras enfermedades extrahepáticas de tipo autoinmune las cuales pueden contribuir para el diagnóstico o, inclusive, ser el primer indicio para identificar la enfermedad.
Entre las enfermedades más frecuentemente asociadas con la hepatitis autoinmune se encuentran el hipertiroidismo (enfermedad de Graves); la tiroiditis autoinmune; la enfermedad celíaca; el síndrome de Sjogren; la diabetes mellitas; la anemia hemolítica; el vitíligo; la fibrosis pulmonar; el liquen plano; la colitis ulcerosa, entre otras.
Cuando las pruebas de laboratorio no detectan ningún anticuerpo pero existen todas las características de la hepatitis autoinmune el diagnostico es dado como de hepatitis criptogenica. En estos casos al se administrar un inmunosupresor y, presentando respuesta terapéutica, entonces se confirma se tratar de una hepatitis autoinmune.
El tratamiento de la hepatitis autoinmune objetiva aliviar los síntomas, mejorar los resultados de las pruebas de laboratorio, disminuir la inflamación, mejorar o paralizar la fibrosis y disminuir la mortalidad.
El tratamiento padrón es realizado con corticoides, ya sea solo o combinado con azatioprina. La prednisolona o la prednisona son igualmente efectivas. La azatioprina como monoterapia no resulta beneficiosa, no obstante combinada con los corticoides permite disminuir los efectos adversos. Con la inmunosupresión la probabilidad de supervivencia a los 20 años es del 80% y no difiere de la población general. Curiosamente los pacientes que mejor responden al tratamiento son los que presentan una gran actividad inflamatoria y transaminasas elevadas, arriba de 10 veces el valor normal.
Las transaminasas y la gamma globulina consiguen ser reducidos entre los 30 y 120 días de inicio del tratamiento. La remisión es de aproximadamente 65% a los 18 meses llegando a los 80% a los 3 años. Aproximadamente 10% de los tratados no responde siendo que en estos casos se recomienda el uso de la ciclosporina, el tacrolimus y el micofenolato.
Es considerada la remisión de la hepatitis autoinmune cuando se observa la ausencia de síntomas, las transaminasas y la gamma globulina se encuentran en niveles normales y la biopsia muestra un hígado normal o en caso de daños mas graves una cirrosis inactiva. Para confirmar la remisión de la enfermedad es necesaria la realización de una biopsia. La recivida de la enfermedad puede llegar a 20% de los casos cuando el hígado se encuentra en condiciones normales llegando a los 50% si existe una hepatitis portal y prácticamente la recivida acontece en todos los casos si la enfermedad progresó a la cirrosis durante el tratamiento.
En los casos mas graves es recomendado el transplante de hígado. Después del transplante los enfermos presentan una excelente supervivencia, no obstante la enfermedad puede recidivar a pesar de la inmunosupresión.
Carlos Varaldo
Grupo Optimismo