06/10/2006
Conhecendo a Hepatite A
A hepatite A e considerada uma doença benigna não evoluindo para uma hepatite crônica nem para o câncer de fígado.
Ocorre mais por causa de falta de infra-estrutura e saneamento básico (água tratada e esgoto). A hepatite A somente se adquire uma vez na vida e uma vez infectado o individuo adquire imunidade permanente para a doença.
A transmissão se da por via fecal-oral através de ingestão de água e alimentos contaminados por fezes de doentes, por contato com um doente e também sexualmente.
Nas crianças com menos de seis anos de idade a infecção raramente produz qualquer sintoma (assintomática). Somente uns 30% dos casos podem apresentar sintomas.
Os sintomas são parecidos ao de uma gripe, podendo apresentar cansaço intenso; dor de cabeça; dores nas articulações; febre e mal estar; vômitos e náuseas; pouca vontade de se alimentar em especial com repugnância a alimentos gordurosos e ao cigarro.
A urina poderá ficar de cor escura, as fezes embranquecidas, a pele e principalmente o branco dos olhos ficam amarelados (ictericia), podendo causar coceira na pele e sentir uma dor abdominal do lado direito do abdome que al ser apalpado na região do fígado causa dor.
Um exame de sangue chamado ANTI-HAV-IgM com resultado positivo indica a presença da infecção. Após a cura será detectado o anticorpo HAV-IgC. Na fase da infecção ativa as transaminases se apresentam elevadas, em geral em valores três vezes superiores ao valor máximo.
A duração do tratamento geralmente fica em 4 semanas, até que as aminotransferases voltem a normalização, e apareça a presença do marcador sorológico Anti-HAV IgC. O tratamento objetiva prevenir futuras lesões ao fígado e favorecer a regeneração das células hepáticas, em geral mediante o repouso do paciente.
O tratamento não utiliza medicamentos ou antibióticos, os quais são ineficazes contra a hepatite A sendo necessário que os infectados após o tratamento sigam as recomendações médicas, caso contrario muito provavelmente terão uma recaída da doença. O repouso é recomendado, não fazendo esforços físicos.
O isolamento domiciliar durante o tratamento é recomendado. Na hepatite A é necessário separar por precaução pratos, talheres e copos de uso diário, roupas de cama, mamadeiras. A abstinência sexual, principalmente durante a fase aguda da doença deve ser rigorosamente seguida.
É recomendada uma alimentação rica em hidratos de carbono (arroz, massas, biscoito e doces), porque fornecem calorias sem exigir muito trabalho do fígado, as gorduras devem ser evitadas para permitir o descanso das células hepáticas. Carnes ovos e leite podem ser consumidos normalmente. A ingestão de bebidas alcoólicas por 6 meses após a infecção é totalmente proibida.
Estes cuidados são necessários porque se não se consegue a cura completa da hepatite A poderá progredir para formas prolongadas, por mais de seis meses.
Principalmente em adultos, com uma incidência muito baixa, pode se apresentar a forma fulminante podendo apresentar complicações com hemorragia de múltiplos órgãos, principalmente o cérebro e pulmões, e a septicemia.
Existe vacina para a hepatite A. Devem ser tomadas duas doses com intervalo de trinta dias. Portadores das hepatites B ou C que não tenham anticorpos contra a hepatite A devem ser vacinados para prevenir uma infecção com a hepatite A.
Entre as medidas preventivas se recomenda lavar as mãos com água e sabão após ir ao banheiro, consumir preferentemente alimentos cozidos, beber água tratada, evitar alimentos de vendedores ambulantes ou preparados em locais sem higiene e evitar ostras e mariscos crus.
Carlos Varaldo
Grupo Otimismo
GRUPO OPTIMISMO DE AYUDA AL PORTADOR DE HEPATITIS
ONG - Registro n°. 176.655 - RCPJ-RJ - Rio de Janeiro - Brasil
Tel. 55.21 - 9973.6832 - Fax. 55.21 - 2549.8809
e-mail: hepato@hepato.com Internet: www.hepato.com
06/10/2006
Conociendo la Hepatitis A
La Hepatitis A es considerada una enfermedad benigna no evolucionando para una Hepatitis crónica ni para el cáncer de hígado.
Ocurre más por causa de falta de infraestructura y saneamiento básico (agua tratada y cloacas). La Hepatitis A solamente se adquiere una vez en la vida y una vez infectado el individuo adquiere inmunidad permanente para la enfermedad.
La transmisión acontece por vía fecal-oral a través de ingestión de agua y alimentos infectados por heces de enfermos, por contacto con un enfermo y también sexualmente.
En los niños con menos de seis años de edad la infección raramente produce cualquier síntoma (asintomática). Solamente unos 30% de los casos pueden presentar síntomas.
Los síntomas son semejantes a los de una gripe, pudiendo presentar cansancio intenso; cefalalgia; dolores en las articulaciones; fiebre; vómitos y náuseas; poca voluntad de alimentarse en especial con repugnancia a alimentos grasos y al cigarrillo.
La orina podrá quedar con un color oscuro, las heces emblanquecidas, la piel y principalmente el blanco de los ojos se ponen amarillentos (ictericia), pudiendo causar picazón en la piel y sentir un dolor abdominal del lado derecho del abdomen que al ser palpado en la región del hígado causa dolor.
Un examen de sangre llamado ANTI-HAV-IgM con resultado positivo indica la presencia de la infección. Después de la cura será detectado el anticuerpo HAV-IgC. En la fase de la infección activa las transaminasas se presentan elevadas, en general en valores tres veces superiores al valor máximo.
La duración del tratamiento generalmente es de 4 semanas, hasta que las aminotransferasas vuelvan a la normalización, y aparezca la presencia del marcador sorológico Anti-HAV IgC. El tratamiento objetiva prevenir futuras lesiones al hígado y favorecer la regeneración de las células hepáticas, en general mediante el reposo del paciente.
El tratamiento no utiliza medicamentos o antibióticos, quiénes son ineficaces contra la Hepatitis A siendo necesario que los infectados después el tratamiento sigan las recomendaciones médicas, caso contrario muy probablemente tendrán una recaída de la enfermedad. El reposo es recomendado, no haciendo esfuerzos físicos.
El aislamiento domiciliar durante el tratamiento es recomendado. En la Hepatitis A es necesario separar por precaución platos, cubiertos y vasos de uso diario, ropas de cama, mamaderas. La abstinencia sexual, principalmente durante la fase aguda de la enfermedad debe ser rigurosamente seguida.
Es recomendada una alimentación rica en hidratos de carbono (arroz, pastas, bizcochos y dulces), porque suministran calorías sin exigir mucho trabajo del hígado, las grasas deben ser evitadas para permitir el descanso de las células hepáticas. Carnes huevos y leche pueden ser consumidos normalmente. La ingestión de bebidas alcohólicas por 6 meses después de la infección es totalmente prohibida.
Estos cuidados son necesarios porque si no se consigue la cura completa de la Hepatitis A podrá progresar para formas prolongadas, por más de seis meses.
Principalmente en adultos, con una incidencia muy baja, puede se presentar la forma fulminante pudiendo presentar complicaciones con hemorragia de múltiples órganos, principalmente el cerebro y pulmones, y la septicemia.
Existe vacuna para la Hepatitis A. Deben ser aplicadas dos dosis con intervalo de treinta días. Portadores de las hepatitis B o C que no tengan anticuerpos contra la Hepatitis A deben ser vacunados para prevenir una infección con la Hepatitis A.
Entre las medidas preventivas se recomienda lavar las manos con agua y jabón después de ir al baño, consumir preferentemente alimentos cocidos, beber agua tratada, evitar alimentos de vendedores ambulantes o preparados en locales sin higiene y evitar ostras y mariscos crudos.
Carlos Varaldo
Grupo Optimismo