30/10/2006
Tratamento de manutenção nos não-respondedores ao tratamento da hepatite C consegue regredir a fibrose
O tratamento atual com interferon peguilado e ribavirina ainda deixa muito a desejar na sua resposta terapêutica e somente um pouco mais da metade dos tratados consegue a cura da hepatite C. Os pacientes que não respondem ao tratamento com o interferon peguilado e já se encontram com cirrose ou muito perto dela são um dos principais desafios na hepatite C. É necessário evitar a progressão da doença, evitar se chegar a um quadro de cirrose descompensada até que novos medicamentos estejam disponíveis.
Estudos recentes indicam que o interferon também possui propriedades antifibroticas quando aplicado em doses reduzidas. Neste estudo, apresentado no 56 ASSLD que está acontecendo nos Estados Unidos, a equipe de médicos tratou durante 36 meses um grupo de 142 pacientes não respondedores a um tratamento prévio com o interferon peguilado alfa 2-b (Peg-Intron) na dosagem de 0,5 ug/kg por semana. O tratamento é realizado em monoterapia, sem uso da ribavirina. Os pacientes foram comparados com um grupo controle de 64 pacientes.
Todos foram submetidos a biopsias antes do tratamento, no mês 18 da aplicação do Peg-Intron e aos seis meses após o final do tratamento. Antes do tratamento todos os pacientes apresentavam um quadro considerável de fibrose ou de cirrose (entre 3 e 6 na escala de Ishak).
No grupo controle (sem tratamento) a media de fibrose antes do tratamento era de 3,86. Aos 18 meses 4,09 e aos seis meses após o final do estudo de 4,86. 57 pacientes completaram o estudo. Em 48 meses o aumento no grau de fibrose foi de 1,0 na escala de Ishak.
O grupo que recebeu 0,5 ug/kg por semana de Peg-Intron apresentava uma media de 3,91 de fibrose. Aos 18 meses de tratamento o grau de fibrose médio foi de 2,42 e aos seis meses após o final do tratamento a media observada foi de 2,13. 119 pacientes se encontravam ativos ao final do tratamento. Nos 48 meses foi obtida uma redução de 1,78 na escala de Ishak.
Em relação à atividade necro-inflamatória a mesma apresentou valores constantes durante todo o estudo no grupo controle (sem tratamento), tendo iniciado no nível de 7, 32, se encontrava em 7,84 aos 18 meses e em 7,48 ao final do estudo. No grupo que recebeu o Peg-Intron o valor inicial era de 8,24, passou para 5,77 no mês 18 do tratamento e após seis meses do final do tratamento a media encontrada foi de 7,38.
Em relação à carga viral do grupo que recebeu o Peg-Intron foi observado que 59% dos pacientes apresentaram uma redução maior de 1 Log e que 8% conseguiram negativar durante o tratamento, porém ao acabar os 36 meses de aplicação nenhum paciente conseguiu a resposta sustentada.
4% dos pacientes tiveram que interromper o tratamento e em 12% foi necessário reduzir a dosagem. Foram observados 17 efeitos adversos, dos quais 15 em pacientes cirróticos, sendo 6 por descompensações, 3 por sangramentos nas varizes do esôfago e 3 por aparecimento de câncer no fígado. Não existiam diferenças significantes na quantidade de complicações entre o grupo que recebeu tratamento e o grupo controle.
A importância deste estudo é a confirmação de que uma dosagem baixa de interferon peguilado (neste estudo usando o Peg-Intron) em pacientes não respondedores que apresentam uma fibrose avançada ou uma cirrose compensada conseguem reduzir o grau de fibroses, demonstrando que é possível em um numero considerável de pacientes se estabilizar ou até melhorar o dano hepático, preservando estes pacientes até a chegada de novos medicamentos.
A diminuição da atividade necro-inflamatória também é observada durante a administração do interferon, porem ela não é sustentada, voltando aos valores anteriores ao se suspender o tratamento.
O tratamento em dosagem reduzida de interferon peguilado em monoterapia demonstra ser bem tolerado pelos pacientes, inclusive pelos cirróticos, passando a ser uma provável terapia alternativa (até uma excelente opção) para todos aqueles que apresentam um quadro avançado, comprometedor e não conseguiram sucesso com o tratamento de interferon peguilado e ribavirina.
Fonte:
Adaptado, com comentários, da apresentação 1145 realizada no 57th Annual Meeting of the American Association for the Study of Liver Diseases (de 27 até 31/10/2006 - Boston, Massachusetts - USA) - Long-term Low Dose Treatment with Pegylated Interferon alpha 2b leads to a significant Reduction in Fibrosis and Inflammatory Score in Chronic Hepatitis C Nonresponder Patients with Fibrosis or Cirrhosis - P. Kaiser; H. Hass; B. Lutze; B. Sauter; M. Gregor.
Carlos Varaldo
Grupo Otimismo
GRUPO OPTIMISMO DE AYUDA AL PORTADOR DE HEPATITIS
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30/10/2006
Tratamiento de manutención en los no respondedores al tratamiento de la Hepatitis C logra regenerar la fibrosis
El tratamiento actual con interferón pegilado y ribavirina todavía deja mucho a desear en su respuesta terapéutica y solamente un poco más de la mitad de los tratados logra la cura de la Hepatitis C. Los pacientes que no responden al tratamiento con el interferón pegilado y ya se encuentran con cirrosis o muy cerca de ella son uno de los principales desafíos en la Hepatitis C. Es necesario evitar la progresión de la enfermedad, evitar se llegar a un cuadro de cirrosis descompensada hasta que nuevos medicamentos estén disponibles.
Estudios recientes indican que el interferón también posee propiedades antifibroticas cuando aplicado en dosis reducidas. En este estudio, presentado en el 56 ASSLD que está aconteciendo en Estados Unidos, el equipo de médicos trató durante 36 meses un grupo de 142 pacientes no respondedores a un tratamiento previo con el interferón pegilado alfa 2-b (Peg-Intron) en la dosis de 0,5 ug/kg por semana. El tratamiento es realizado en monoterapia, sin uso de la ribavirina. Los pacientes fueron confrontados con un grupo control de 64 pacientes.
Todos fueron sometidos a biopsias antes del tratamiento, en el mes 18 de la aplicación del Peg-Intron y a los seis meses después el final del tratamiento. Antes del tratamiento todos los pacientes presentaban un cuadro considerable de fibrosis o de cirrosis (entre 3 y 6 en la escala de Ishak).
En el grupo control (sin tratamiento) la medía de fibrosis antes del tratamiento era de 3,86. A los 18 meses 4,09 y a los seis meses después del final del estudio de 4,86 puntos. 57 pacientes completaron el estudio. En 48 meses el aumento en el grado de fibrosis fue de 1,0 en la escala de Ishak.
El grupo que recibió 0,5 ug/kg por semana de Peg-Intron presentaba una medía de 3,91 de fibrosis. A los 18 meses de tratamiento el grado de fibrosis medio fue de 2,42 y a los seis meses después el final del tratamiento la medía observada fue de 2,13. 119 pacientes se encontraban activos al final del tratamiento. En los 48 meses fue obtenida una reducción de 1,78 en la escala de Ishak.
Con relación a la actividad necro-inflamatoria la misma presentó valores constantes durante todo el estudio en el grupo control (sin tratamiento), habiendo iniciado en el nivel de 7, 32, se encontraba en 7,84 a los 18 meses y en 7,48 al final del estudio. En el grupo que recibió el Peg-Intron el valor inicial era de 8,24, pasó para 5,77 en el mes 18 del tratamiento y después de seis meses del final del tratamiento la medía encontrada fue de 7,38.
Con relación a la carga viral del grupo que recibió el Peg-Intron fue observado que 59% de los pacientes presentaron una reducción mayor de 1 Log y que 8% consiguieron negativar durante el tratamiento, sin embargo al acabar los 36 meses de aplicación ningún paciente consiguió la respuesta sostenida.
4% de los pacientes tuvieron que interrumpir el tratamiento y en un 12% fue necesario reducir la dosis. Fueron observados 17 efectos adversos, de los cuales 15 en pacientes cirróticos, siendo 6 por descompensaciones, 3 por sangrados en las varices del esófago y 3 por aparecimiento de cáncer en el hígado. No existían diferencias significantes en la cantidad de complicaciones entre el grupo que recibió tratamiento y el grupo control.
La importancia de este estudio es la confirmación de que una dosis baja de interferón pegilado (en este estudio usando el Peg-Intron) en pacientes no respondedores que presentan una fibrosis avanzada o una cirrosis compensada consiguen reducir el grado de fibrosis, demostrando que es posible en un numero considerable de pacientes se estabilizar o hasta mejorar el daño hepático, preservando estos pacientes hasta la llegada de nuevos medicamentos.
La disminución de la actividad necro-inflamatoria también es observada durante la administración del interferón, pero ella no es sostenida, volviendo a los valores anteriores a al se suspender el tratamiento.
El tratamiento en dosis reducida de interferón pegilado en monoterapia demuestra ser bien tolerado por los pacientes, incluso por los cirróticos, pasando a ser una probable terapia alternativa (hasta una excelente opción) para todos aquéllos que presentan un cuadro avanzado, comprometedor y no consiguieron suceso con el tratamiento de interferón pegilado y ribavirina.
Fuente:
Adaptado, con comentarios, de la presentación 1145 realizada en el 57th Annual Meeting of the American Association for the Study of Liver Diseases (del 27 hasta el 31/10/2006 - Boston, Massachusetts - USA) - Long-term Low Dose Treatment with Pegylated Interferon alpha 2b leads to a significant Reduction in Fibrosis and Inflammatory Score in Chronic Hepatitis C Nonresponder Patients with Fibrosis or Cirrhosis - P. Kaiser; H. Hass; B. Lutze; B. Sauter; M. Gregor.
Carlos Varaldo
Grupo Optimismo